El FC Barcelona ha sellado su billete para la final de la Supercopa de España de la manera más autoritaria posible: pasando por encima del Athletic Club con una “manita” incontestable (5-0).
El estadio Rey Abdullah en Yeda (Arabia Saudita) fue testigo este miércoles de un monólogo azulgrana, donde el equipo dirigido por Hansi Flick no solo ganó, sino que desmanteló a su rival en todas las facetas del juego, ofreciendo una exhibición de pegada y fútbol total.
Un rodillo desde la intensidad
Aunque los primeros compases del encuentro sugirieron un duelo equilibrado, típico de las batallas contra los equipos de Ernesto Valverde, el espejismo duró poco. El Barça saltó al césped con una marcha más, imponiendo una intensidad asfixiante que anuló la presión de los leones. La diferencia entre ambos contendientes se hizo abismal con el paso de los minutos; mientras el Athletic perseguía sombras, el Barça ejecutaba su plan con precisión quirúrgica.
Ferrán Torres fue el encargado de abrir la lata tras un dominio creciente, rompiendo la resistencia vasca y obligando al Athletic a abrir líneas, un error fatal ante la velocidad de los culés.
La consagración de la medular y la irrupción de Roony
Con el marcador a favor, emergió la figura de Fermín López. El joven centrocampista firmó otro partido para el recuerdo, erigiéndose como el faro del equipo junto a Pedri. Fermín no solo controló los tiempos, sino que amplió la ventaja con un gol que reflejó su llegada y olfato.
La sorpresa táctica de la noche fue la titularidad de Roony Bardghji, quien ocupó el lugar de Lamine Yamal. El joven atacante no desaprovechó la oportunidad y sumó el tercer tanto al marcador. Su disparo, aunque potente, contó con la colaboración involuntaria de un Unai Simón que pudo hacer más para evitar el tanto, evidenciando que no era la noche del guardameta internacional.
El ‘Show’ de Raphinha
Si hubo un nombre propio que brilló sobre el cielo de Yeda, ese fue Raphinha. El brasileño fue una pesadilla constante desde la banda izquierda, desbordando una y otra vez. Antes del descanso, Raphinha sentenció el partido (4-0) con un auténtico golazo que hundió moralmente al Athletic antes de irse a vestuarios.
En la segunda mitad, lejos de bajar el ritmo, el brasileño puso el broche de oro a su actuación firmando el 5-0 definitivo y completando su doblete. Su estadística en el encuentro fue demoledora: dos goles y la asistencia clave para el tanto de Fermín.
Un Athletic sin respuesta y la mirada en la final
El equipo de Ernesto Valverde se vio superado por la tormenta perfecta. Aunque gozaron de algunas oportunidades visibles para recortar distancias o maquillar el resultado, la falta de acierto condenó a los rojiblancos a una noche para el olvido.
Con esta victoria aplastante, el Barça de Flick ya espera rival para la gran final del domingo. Los azulgranas observarán con tranquilidad el derbi madrileño de este jueves, donde Atlético de Madrid y Real Madrid lucharán por ser el otro finalista. Sea quien sea el rival, el Barça ha enviado hoy un mensaje muy claro: quieren el primer título del año.